Como reseña del cuento me parece un cuento que tiene bastante fantasía y un poco de misterio también en la cual cuenta la historia de una familia que está en Arezzo, Italia, en busca del castillo donde vive un escritor amigo. Después de horas de búsqueda dan con una anciana pastora de gansos que les indica el camino al castillo, no sin antes hacerles una curiosa advertencia: que no pasen la noche allí porque “en esa casa espantan”.
Al encontrar el castillo del escritor venezolano Miguel Otero Silva,
pasan el día allí comiendo, disfrutando del paisaje de la Toscana y conociendo
la historia de Ludovico, el antiguo dueño de la propiedad que asesinó a su
esposa una noche en la cama y de paso él mismo se suicidó. Al recorrer el
modernizado castillo llegan a la habitación de Ludovico que ha permanecido
intacta a lo largo de los siglos: la decoración, las cenizas de la chimenea y
la cama manchada de sangre siguen como la noche del crimen.
La familia y el escritor pasan el resto del día en el pueblo y vuelven en la noche a la casa para despedirse, pero se encuentran con que la cena está servida y se quedan a comer. La velada se extiende, se hace tarde y entonces deciden pasar la noche en el tenebroso castillo sin saber que la advertencia de la pastora de gansos se volvería realidad






